profesores burnout productividadLa semana pasada nos enteramos de una buena noticia para el personal educativo de L’Escoleta: el reconocimiento por parte del Ayuntamiento de su esfuerzo y dedicación con los niños fuera de sus horarios, o superando sus obligaciones y competencias, en forma de complemento de productividad. Esta reivindicación, junto a otras de carácter dotacional de material para el desarrollo del puesto de trabajo, la llevan haciendo desde hace tiempo según nos informan fuentes del Ayuntamiento. (eliminado por no poder revelar la fuente) Hasta ahora se indicaba por activa y por pasiva que era imposible encajar tales peticiones en el municipio ya que la masa total del presupuesto se destinaba a otros colectivos, generando un insolidario reparto que no es proporcional ni objetivo a la totalidad de la plantilla municipal.

Hallar un método justo que permita reconocer e incentivar el esfuerzo, la dedicación y la iniciativa de todos los trabajadores del servicio público en el buen desempeño de su trabajo, así como los resultados y objetivos mesurables obtenidos con ello, ha sido un objetivo cuya necesidad no ha sido discutida nunca, y así creemos que debe de seguir siendo si este se otorga y reparte justa y equitativamente. Hasta la fecha este sencillo planteamiento no se ha logrado encauzar en nuestro pueblo, ya que diferentes trabajadores reclaman sus productividades con más o menos suerte, y su asignación siempre ha dependido de la “voluntad política” del momento.

profesores productividadEl último caso fue el que el Ex-concejal de Educación, Eduard Comeig presentó, por la saturación de trabajo que las educadoras de L’Escoleta llevaban a cabo sin que se les compensara con productividad alguna, una propuesta de incentivo y de reconocimiento de los esfuerzos realizados. Nada nos puede haber sorprendido más que haber visto al Ex-Concejal siendo desacreditado (eliminado por denuncia al ser aleccionador según la Sra. Alcaldesa) en el Pleno del pasado mes de Marzo, tras contestar a una vecina preocupada por la repentina cancelación de las actividades extraescolares de L’Escoleta. La desacreditación vino por parte de su compañera de gobierno, (eliminado por denuncia al ser aleccionador según la Sra. Alcaldesa) la Concejal de Hacienda Sra. Pilar Nuñez, que indicaba era “imposible” otorgar dichas productividades a las docentes por imposición legal del Gobierno Central. Pocos días después de la dimisión del Sr. Comeig, según fuentes del Ayuntamiento sorprendentemente, ha sido posible encontrar un “encaje legal administrativo” para evitar dichas “imposiciones legales” y así poder pagar las productividades a las educadoras. (eliminado por no poder revelar la fuente)

El Ex-Concejal expuso de la siguiente manera en la página oficial del grupo político lo ocurrido durante el pleno: “Durant el torn obert de paraules, una intervenció ens interessa especialment: una mare de l’Escoleta preguntà quina era la situació amb les mestres, i la seua reivindicació laboral. Com en la resposta intervingueren dos regidors del govern i podria crear alguna confusió, ací reproduïm l’escrit que el nostre regidor registrà el mateix divendres sobre el tema.”

Saquen ustedes las conclusiones. (eliminado por denuncia al ser aleccionador según la Sra. Alcaldesa)
A partir del minuto 14:00 de este primer vídeo

Y continuando con este otro hasta la finalización de la intervención de la Alcaldesa (eliminado por denuncia al ser aleccionador según la Sra. Alcaldesa)

“La Ley de Función Pública Valenciana, en su artículo 50.2 y 3, prevé la existencia de las denominadas Juntas de Calificación, cuya misión debería consistir en la valoración del rendimiento del personal, estableciendo una calificación del mismo que tendría su reflejo en el expediente personal. A día de hoy no nos consta que dicha Junta exista en el consistorio, por lo que el informe de valoración lo realizan los Concejales según sus apreciaciones del personal.” – (Ley Derogada por la nueva ley 10/2010 según matización de la Sra. Alcaldesa, pero sin indicar cual es la norma actual de aplicación)

“Esta valoración después es llevada a junta de gobierno y posteriormente a pleno para su consideración. Recordemos por ejemplo la aprobación de productividades del Cuerpo de Policía Local realizada en el pasado.” – (Eliminado texto y foto de web por argumentación descontextualizada según la Sra. Alcaldesa.)

Es obvio que valorar la dedicación, el esfuerzo y la consecución de objetivos de manera justa no es sencillo, ya que o bien quien tiene que valorarlos dispone de una discrecionalidad peligrosa pudiendo caer en valoraciones subjetivas, o bien se centra únicamente en resultados mesurables y claros, objetivables y cuantificables, sin prestar atención a las conductas personales ni a los problemas externos que lastran la consecución del objetivo. Aun así las peticiones de las educadoras que el Ex-Concejal expuso ante el pleno anteriormente, en relación a la saturación de horario y niños por aula, la falta de personal ante eventuales bajas o simplemente para atención de horarios de comedor, era simplemente abrumador y en todo caso hechos objetivamente valorables que daban razones al concejal para solicitar el pago de dicha productividad y presentarla ante el Pleno. Lo contrario, si es el caso de que se pague productividad a unos trabajadores y no a otros, sería discriminatorio e injusto.

4 COMENTARIS

  1. Rocafort-Tribune nació en vísperas de las pasadas elecciones municipales, invocando voluntad informativa y defendiendo su anonimato para evitar “posibles represalias personales o incluso familiares” (sic). Esa fue la respuesta que obtuve de esta publicación digital la única vez que contactó conmigo un perfil secreto en su nombre.

    El anonimato del que goza Rocafort-Tribune le permite mantener su línea editorial (¿?) sin que nadie pueda poner “cara” a los intereses (legítimos o no) que pueda representar. Por tanto, quienes lo leemos y/o le respondemos no lo hacemos en las mismas condiciones en las que ellos (ello) se mueven, opinan y aleccionan.

    Rocafort-Tribune debería saber que esta no es una práctica aceptable, si se trata de defender una vocación informativa transparente; cualidad que, por otra parte, este medio digital exige reiteradamente a quienes somos objeto de sus opiniones y juicios de valor, y también de sus invectivas.

    Bien es cierto que el tan trillado término “transparencia”, se está convirtiendo en una bandera capaz de cubrir un espectro tan amplio como el que existe entre lo absurdo y lo razonable/razonado; y que también es cierto que por esa amplia banda de dispersión transitan de un extremo a otro el interés personal y/o partidista, y el interés general, pasando por los derechos, las libertades y las obligaciones de los ciudadanos.
    Si a eso añadimos la interesada confusión que se está creando entre esa cualidad (transparente) y el contenido de las leyes que regulan la Transparencia, el juego está servido. Eso sí, con las cartas marcadas.

    Dicho esto y, por consiguiente, conociendo el riesgo que supone el uso que Rocafort-Tribune quiera hacer de mis palabras bajo el cómodo impermeable de su anonimato, a cara descubierta -como siempre he hecho- escribo a continuación algunos apuntes sobre la “información” (¿?) que ha publicado bajo el deliberado título: “El coste humano de conseguir un derecho”

    – Rocafort-Tribune resume su información (¿?) en un titular que avanza la intencionalidad del redactor o redactores del texto. Poco que ver con una exposición clara de la situación para que cada cual saque sus propias conclusiones.

    – Rocafort-Tribune informa (¿?) sobre la EIM (Escoleta infantil municipal) de manera sesgada y lo hace a sabiendas exponiendo a lo largo del texto apreciaciones subjetivas (que no datos contrastados) con el objeto de sostener la noticia que pretende.

    – Rocafort-Tribune vuelca su información (¿?) al amparo de supuestos falsos; de juicios de valor –valoraciones subjetivas y, por tanto, contrarias a la presunta vocación informativa que defiende-; y de errores importantes, tanto para sustentar soluciones presumiblemente adaptadas al marco legal de la función pública valenciana como para explicar –con notable mala intención en este caso- un procedimiento falso respecto al trámite y la gestión de los complementos de productividad.

    No obstante, a continuación repaso con más concreción lo señalado en los apartados anteriores:

    1. En el primer párrafo se citan “fuentes del Ayuntamiento”, como origen de la noticia y de la información (¿?)

    Nada le impide seleccionar las fuentes de las que “bebe” y hacerlo a su conveniencia, porque esa es una de las ventajas del anonimato. Es evidente que elegir en su provecho quién dice qué, cuándo lo dice y cómo lo dice, es parte insustituible del juego.

    Rocafort-Tribune invoca en el texto su intención de trasladar los testimonios que recoge, con el objeto de que sean los lectores quienes puedan formarse una opinión.

    Si fuera verdad, Rocafort-Tribune hubiera contrastado esos testimonios. No hacerlo es lo que “habilita” al citado medio para incorporar su propia opinión a lo que pretende vestir como “información”. Información (¿?), que, naturalmente, coincide con su interés y con el tratamiento “ad hoc” que emplea con la que le trasladan las fuentes que ha escogido para ser consultadas.

    2. Rocafort-Tribune califica de “desacreditación” hacia otro miembro del gobierno municipal, la intervención de la concejala de Personal en el pleno de marzo.

    El redactor vuelve a olvidar su función informativa –tantas veces invocada por este medio de comunicación anónimo- y opta por publicar su opinión como introducción a los cortes de vídeo.

    Puede parecer que el lector o lectora tiene a su disposición las imágenes para poder formar su opinión; pero lo cierto es que las imágenes van precedidas de la valoración subjetiva de quien las edita y su exposición, lejos de tratarse de una introducción informativa, pretende ajustar lo que va a verse (las imágenes) a lo que ya se ha dictado (el texto)

    3. Rocafort-Tribune insiste en su habitual aleccionamiento.

    Esta vez pretende hacerlo citando artículos inexistentes en la Ley Valenciana de la Función Pública; atribuyendo una presunta competencia a un órgano imaginario de la administración local; ilustrando erróneamente acerca del procedimiento administrativo para la concesión del complemento de productividad… Y también, como no podía ser de otra manera, mezclando a sabiendas las atribuciones legales e independientes entre ellas de los tres órganos de gobierno municipales que existen (aquí y en cualquier municipio de más de 5.000 habitantes), confundiendo las competencias que el marco legal de aplicación asigna a cada uno de ellos y trasladando la falsa interpretación de que el pleno puede usurpar competencias que la legislación en materia de administración local (ayuntamientos) no le atribuye.

    Como dato menor, aunque sirva también para comprender mejor el peculiar concepto que maneja Rocafort-Tribune acerca de la información, podría calificar el uso que hace, en este caso, de unas líneas del post que escribí en mi blog, el 18 de enero de 2015.
    Transcribir una parte de él sin contextualización alguna, centrado en el texto y próximo visualmente a la referencia (falsa) que se hace en él de la Ley Valenciana de la Función Pública, a la explicación errónea del procedimiento del que se habla y a los juicios de valor maquillados torpemente con todo lo anterior, es –cuanto menos- un ejercicio risible.

    Visto lo visto, si Rocafort-Tribune cambia de opinión y decide desvelar su identidad ante sus lectores por respeto a ellos y para ser consecuente con lo que dice ser y con lo que exige a los demás, y asume con nombre y apellidos lo que afirma, lo que opina y lo que persigue, si lo hace –digo-, contará sin duda con toda mi consideración.

    Mientras persista en ocultarse en el anonimato provocando de ese modo la indefensión de quienes actuamos sin nada que esconder, mis intervenciones –tanto esta como otras, si las hubiera- solo dependerán del tiempo libre que decida dedicar al divertimento de poner en evidencia la insolvencia de su apuesta informativa y la caricatura de su inconsistencia.

    “Buenas noches y buena suerte” (Edward R. Murrow)

    Amparo Sampedro Alemany

    • Tras revisar los artículos vemos que tiene razón en el argumento de que no es aplicable. En ningún caso nos hemos inventado la Ley 10/1985, de 31 de julio, de la Generalidad Valenciana, de la Función Pública Valenciana de donde viene dicho concepto. La redacción que consultamos, que incluye dicho artículo y texto, vino a ser derogada por la entrada en vigor de la Ley 10/2010, de 9 de julio, de la Generalitat, de Ordenación y Gestión de la Función Pública Valenciana. (BOE. núm. 190, de 6 de agosto de 2010). Por dicha equivocación de usar el concepto “Junta de Calificación” de un texto derogado no podemos más que pedir disculpas y rectificar el artículo.

      Texto Refundido de la Ley de la Función Pública Valenciana. (Vigente hasta el 14 de agosto de 2010)
      http://noticias.juridicas.com/base_datos/Derogadas/r6-va-dleg241095.l2t1.html

      La actualmente vigente cambia el concepto por “complemento de actividad profesional” y otros grupos de evaluación, a falta de que nos informen sobre la misma.

      Entendemos que ahora nos indicará usted qué leyes son aplicables para poder medir la productividad de los funcionarios y así finalizar correctamente nuestro irrisorio artículo.

      Gracias por la aclaración y queda rectificado el artículo, esperando su contestación con las leyes aplicables.
      RocaforTribune

    • Sra. Alcaldesa,

      Tenemos trabajos y vida familiar, por lo tanto hacemos lo que podemos en cuanto a tiempos de respuesta.
      Ningún comentario ha sido NUNCA moderado ni censurado, si cree lo contrario indíquelo por que no nos consta y sería interesante que nos mostrara cuando fue así. No es cierto que este medio naciera en las pasadas elecciones municipales, empezamos en Junio de 2014. Ya hemos explicado múltiples veces porqué no aportamos nuestros nombres, que no le guste nuestra decisión es otra cosa. En cuanto a que nos de lecciones de transparencia, no haremos valoraciones. Muchas gracias por sus comentarios y aclaraciones, dado que no estamos duchos en el tema, consultaremos su escrito con alguien que sepa más sobre este tema.

      RocafortTribune

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