Recientemente, el periódico Las Provincias publicaba una noticia interesante sobre como organiza y supervisa el Ayuntamiento de Valencia  la ocupación del dominio público por parte de las “terrazas” de los bares y restaurantes (básicamente aceras, pero en el agún caso como en nuestro pueblo, también la propia calzada de la calle delimitada con unas vallas de madera de aspecto “campestre”).

Desde Rocafort Tribune pensamos que el Ayuntamiento de Rocafort debería tomar buena nota y aprovechar la experiencia y el trabajo ya realizado por su hermano mayor, el Ayuntamiento de Valencia, para de esta manera buscar la compatibilidad entre la actividad comercial hostelera, tan destacada en el municipio, con los derechos de los vecinos y peatones.

 

LAS PROVINCIAS (29.07.2014)

Inspectores revisarán 3.200 terrazas para ver si se ajustan a la nueva ordenanza

El ayuntamiento recluta al personal que vigilará el servicio de Ocupación del Dominio Público, una normativa que entra en vigor la semana que viene.

(…)

La prueba piloto que inició la concejala de Contaminación Acústica, Lourdes Bernal, de limitar con pintura en el Carmen las terrazas, se pondrá en marcha en toda la ciudad. El servicio determinará por dónde empiezan a pedir, si por barrios o por unidad de distrito, que los bares delimiten las terrazas.

Si bien antes los inspectores decidían el espacio según el tipo de calle, anchura de la acera y características de la zona, ahora se regirán por el aforo, permitiendo 1,5 metros cuadrados de terraza por cada persona que quepa en el interior del local; superficie del local (una planta baja de hasta 200 metros tendrá terraza de 60 metros; hasta 800 metros de local, 100 de terraza y hasta 2.000 metros cuadrados de local, 200 de terraza); y ancho de fachada. No se autorizarán en aceras inferiores a 3 metros, salvo que deje una distancia de 0,50 metros y se respete una banda peatonal de 1,50 metros.